Te cambio una promesa por un hueco en tu almohada.

Te cambio una promesa por un hueco en tu almohada   para sentir tu cuerpo, para escaparme al amanecer   y soñar que sueñas conmigo.    ¡No!, mejor te cambio la luna por un beso,   un beso ligero, sutil para saborear tus labios.   ¡Un simple roce!,   algo efímero para volver a casa preguntándome   si fue verdad o lo soñé.    No, mejor te cambio una mirada intensa y profunda   de las que cuesta mantener y las piernas fallan por una sonrisa tímida   que me haga albergar alguna esperanza.    O quizás te cambio un susurro al oído por un   "Yo también te deseo"   que me deshaga como el hielo de tu copa.

Te cambio una promesa por un hueco en tu almohada
 para sentir tu cuerpo, para escaparme al amanecer
 y soñar que sueñas conmigo.

¡No!, mejor te cambio la luna por un beso,
 un beso ligero, sutil para saborear tus labios.
 ¡Un simple roce!, 
algo efímero para volver a casa preguntándome
 si fue verdad o lo soñé.

No, mejor te cambio una mirada intensa y profunda
 de las que cuesta mantener y las piernas fallan por una sonrisa tímida
 que me haga albergar alguna esperanza.

O quizás te cambio un susurro al oído por un 
"Yo también te deseo"
 que me deshaga como el hielo de tu copa.


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