Hay días que definitivamente te levantas con el pie izquierdo.


Hay momentos en la vida, que el pasado te persigue que no te deja tranquila y por más que intentas burlarlo, para evitar que los malos recuerdos lleguen a ti siguen como una flecha clavada en el alma y por más que corras, por más que huyas llegas al mismo punto muerto de siempre. Intentas volar como las golondrinas migran a África, pero es en vano, por que la realidad es que él siempre te perseguirá como una vil sombra, y lo único que quiere es destruir y hacer daño, impregnando tu presente y tu futuro con las manchas de las lágrimas y dolor. Hay días que definitivamente te levantas con el pie izquierdo y por más que intentas enderezarlo cada vez va a peor.


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