No duermo para soñar, eso lo aprendí a fuerza de necesitarte.

Es tarde, estoy sola, ya no se oye nada. 
Ahora puedo dejarte venir, mi mente te trae una vez más
 y llegas con una sonrisa deslumbrante, 
 dispuesto a escucharme, amarme,
a hablarme de amor muy bajito.

No duermo para soñar, eso lo aprendí a fuerza de necesitarte, 
mi mente deja la realidad, esa que dice que no vendrás...
Ella vuela, simplemente te llama y aquí estas.


Así es la imaginación amiga.  
Gracias a Laura Camargo por compartir esto tan bonito
 con nosotros tus seguidores.

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