Hay momentos en la vida en los que parece que el corazón se te fuera a romper en mil pedazos.

Si me pongo a pensar qué cosas me gustaría pedirle a un hipotético genio de lámpara maravillosa que me encontrase en uno de los paseos a un hipotético bosque, creo que tendría una lista más larga que la de fans de Madonna. Hoy, desde luego, tengo claro la que pediría: una vez que nos encontramos ante una situación inevitable y terriblemente dolorosa, me encantaría tener una varita mágica que proporcionara consuelo. Hay momentos en la vida en los que parece que el corazón se te fuera a romper en mil pedazos. Yo he pasado algunos de ellos. Incluso parece que se rompe de verdad, se llega a sentir hasta ese peligroso pinchazo síntoma de que algo malo está ocurriendo dentro de nosotros.Y lamentablemente, cuando nuestro corazón se rompe y a pesar de que ahora hay pegamentos maravillosos, nunca somos los mismos… el corazón sigue latiendo e incluso podemos seguir con la misma vida… pero dentro llevamos una cicatriz, un vacío, algo roto que, muchas veces, cuando nadie nos ve, y a pesar del tiempo pasado, nos hace llorar…Y cuando tú has vivido una rotura de corazón. Y lo has pegado, y sentido lo que cuesta hacerlo, y visto cómo después de esto nunca vuelves a ser tú, desearías que nadie a quien quieres tuviera que pasar por ello…Y es entonces cuando te sientes impotente, perdido, sin saber qué hacer…Es por eso por lo que yo hoy he buscado al genio de la lámpara… ese que me dará la varita mágica del consuelo al corazón…


Hay momentos en la vida en los que parece que el corazón se te fuera a romper en mil pedazos.

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