Hay cosas que no entiendo pero lamentablemente quiero entender.


Es la cuestión más terrible no saber qué decir, no saber como expresar lo que estás sintiendo. 
Si ponerse a hablar incoherencias igual resulta creativo o resulta bueno,
 pero no tiene ningún sentido para mi.
Solamente hay días como hoy en los cuales dan ganas de tomar un objeto pesado, 
tirarlo frente al espejo y que éste se rompa en mil pedacitos y que ojalá nadie los barra,
 para que tu reflejo se pueda ver reproducido en mil. 
Dan ganas de tirar un peluche, ese que nunca quisiste porque odias los peluches
 y los guardas solo por compromiso o recuerdos pero que en el fondo siguen siendo objetos inútiles en tu pieza o vida; dan ganas de lanzarlo y que ojalá se violente contra la pared de tal forma
 que después te de lástima de haberlo hecho y te arrepientas para siempre. 
En momentos como estos es cuando te dan ganas de pensar que nadie te quiere,
 que todos te odian o mejor dicho que tú odias a todo el mundo o que tienes rechazo
 por motivos que sabes pero no quieres asumir
Como sea, hay cosas que no entiendo pero lamentablemente quiero entender. 
Y cuando le encuentre respuesta a eso, le buscaré respuestas después a otras cosas.

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