Hoy me quito el sombrero para volar.





Rojo, para arraigarme a la tierra. Al amor. A los momentos que me acercan a quién soy. Porqué el gris, ya no es lo que era y ahora se necesita poner una nota de color para distinguirse de la indiferencia, del dolor, del anonimato, de quienes no somos, de quienes deseamos alcanzar algo mas que el gris, aunque sea sólo por un matiz. Puede que ese rojo, sea sólo porqué hoy me siento gris, pero darme cuenta me obliga a mover las manos, a buscar y en movimiento colorearme. Besos rojos, intensos, de labios que sienten su color. Hoy me quito el sombrero para volar.

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