Te invito a que me acompañes.

Solo vez el día transcurrido sin nada que te recorra,
sin nada de sentir, sin nada porque latir.
Te invito a que me acompañes en redescubrir sueños, ilusiones perdidas,
senderos abandonados, paredes derrumbadas,
alas rotas tratando de ser aliviadas corazones tratando de latir nuevamente,
y el gran anhelo de mirar un espejo y ver a una mujer de verdad.

¿Qué tan difícil, puede ser nuevamente recuperar el brillo de amor?

SHARE

Google+ Followers