...Supe contra lo que tenía que luchar. Y lo hice. Y lo hago. Y, por supuesto, lo haré...


M-I-E-D-O

Lo que podrías decir y no dices, los pensamientos que se marchitan en tu garganta y acaban volviendo al estómago para hacer más grande la bola de vísceras, las corazonadas que nunca escuchas por temor a que te hagan ver más allá de tu fantasía.
Todas esas cosas son miedos.

Miedo a decir , miedo a callar, miedo a pensar, miedo a ver, a hacer caso, a escuchar, a sentir...
Miedo a cualquier cosa y miedo a ninguna.

Dicen que es nuestro peor consejero y nuestro peor enemigo. Pero ¿a qué teme el miedo?.
Quizá él siente pavor al pensar en un mundo donde nadie se preocupe por él, donde nadie le sienta. Quizá le aterroriza la idea de que la gente nunca tenga miedo, porque entonces podrían hacer cualquier cosa sin preguntarse nada e incluso podrían cometer uno y mil errores sin tomar conciencia de ellos (y los actos dejarían de tener consecuencias porque nadie repararía en ellas).

Al miedo le da miedo que la humanidad deje de temerle, porque entonces, desaparecerá y con él desaparecerá también el ápice de sentimiento, propiamente humano, que queda en el mundo.

El miedo tiene que existir porque hace que las personas nos enfrentemos a él y le superemos. Esta aquí para ser vencido no para ser olvidado.

Teniendo claro esto : Levantar el vuelo y a luchar!


Que perdí cien mil batallas, pero siempre pude superar ese miedo tan terrible a tenerme que olvidarme de esas cosas tan oscuras contra las que no podía luchar.

...Supe contra lo que tenía que luchar. Y lo hice. Y lo hago. Y, por supuesto, lo haré...

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