No dejes que se te vaya la vida soñando.

¡No dejes que se te vaya la vida soñando! 
Sabias palabras, palabras que muchas veces hemos escuchado, pero pocas veces entendemos ya que por mucho tiempo se ha esparcido la idea de que soñar es lo mejor que puedes hacer y que no daña a nadie, aunque esto último es verdad pero todo en exceso es malo y soñar también se convierte en vicio.

Soñar no cuesta nada… hermosa frase llena de verdad en su sentido más poético, pero engañosa y muy peligrosa como toda la buena poesía, pues soñar sí que nos cuesta y muy caro; a veces al final nos encontramos con un precio demasiado alto para pagarlo, pues soñar nos cuesta vida, nos cuesta muchas veces lo que menos tenemos, TIEMPO.

Sin embargo, ¿que sería la vida sin nuestros anhelos?… Sin esas ilusiones absurdas pero hermosas que nos sacan de la cama día a día, sin la esperanza de que los tiempos malos cambien; ¡qué insípida sería la vida!; ¡qué triste y cruel sería la existencia sin sueños! ¡No! Soñar es importante y más que importante, es parte de nuestro combustible indispensable para movernos día a día, por éstas calles grises de fría y cruel monotonía, soñar nos ayuda a soportar las inclemencias que encuentra uno día tras día; ¡nunca debe uno dejar de soñar! Es parte de nuestra humanidad y una muy bella por cierto.

No obstante, debemos distinguir nuestra fantasía de la realidad, los sueños son sólo alegorías fantásticas que pintan de colores alegres o tristes nuestra incolora realidad y por supuesto, el color es importante pero no te olvides del lienzo donde los debes plasmar; ¡A cuántos hombres se les ha ido la vida y el tiempo en soñar!

La realidad es ésta, la realidad es aquí y ahora; ¡la realidad es lo que hay! Sueña cuando tus metas estén cumplidas, vive y haz todas las cosas posibles ¡deja lo imposible para los sueños! No vale la pena malgastar la vida y el alma soñando con las cosas posibles: escribir, cantar, una casa de verano junto al mar, cosas hermosas sin duda alguna; ¡pero son cosas tan posibles! ¡son cosas tan reales!¡Que dejen de ser sueños y hazlas reales!

Consigue todo lo posible, disfruta y vive el presente; ¡no dejes que se te vaya la vida soñando! ¡Porque soñar sí cuesta caro! Gasta tu vida en las cosas posibles, vivir anhelando lo imposible tampoco es buen negocio. ¡Gasta tu vida en lo real! ¡Consíguelo todo y sube tan alto como sea posible!

Cuando reboses de realidad y hayas experimentado todo lo permitido y disfrutado lo máximo y vivido la vida en plenitud, entonces ¡SUEÑA! ¿Soñar no cuesta nada? ¡Qué gran mentira! ¡Gasta tu vida sólo en sueños que valgan la pena! ¡No desperdicies tu vida ni tu tiempo! ¡No malgastes tu realidad!
¡Vive lo posible y sueña sólo con lo imposible!


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